¿Qué es más barato, el hormigón impreso o la baldosa?

Si estás pensando en hacer una terraza o arreglar un espacio exterior, seguro que te has preguntado qué opción es más barata: ¿hormigón impreso o baldosa? Las dos se ven bien y son resistentes, pero el precio puede hacer la diferencia. En este artículo vamos directo al punto: comparamos los costes para ayudarte a elegir la opción más económica.

Comparativa de precios por metro cuadrado

El precio del hormigón impreso suele estar entre 19 y 30 euros por metro cuadrado, dependiendo del diseño, el color y el tipo de acabado.

En cambio, las baldosas tienen un precio más alto. Por lo general, cuestan entre 28 y 60 euros por metro cuadrado, según el material (cerámica, porcelánico, etc.) y la calidad.

Solo mirando el precio por metro cuadrado, el hormigón impreso es más barato que la baldosa.

Qué es más barato, el hormigón impreso o la baldosa
Qué es más barato, el hormigón impreso o la baldosa

Coste de instalación

A la hora de comparar precios, no basta con mirar solo el coste del material. La instalación también cuenta, y aquí hay una diferencia clara entre el hormigón impreso y la baldosa.

El hormigón impreso se coloca en una sola etapa. Primero se prepara el terreno, luego se vierte el hormigón fresco, se aplica el color y, antes de que se seque, se imprime el dibujo con moldes. Es un proceso continuo y rápido, que normalmente se termina en uno o dos días, según el tamaño de la superficie. Como todo se hace de una vez, el coste de la mano de obra suele ser más bajo.

En cambio, instalar baldosas lleva más tiempo y más pasos. Hay que nivelar bien el suelo, aplicar una base adecuada, colocar las baldosas una a una con adhesivo, y luego hacer las juntas. Es un trabajo más lento y más delicado, lo que implica más horas de trabajo y, por lo tanto, un coste de instalación más alto.

Por eso, en la mayoría de los casos, el hormigón impreso no solo es más barato como material, sino también más económico a la hora de instalarlo.

Mantenimiento y durabilidad a largo plazo

Después de instalar una superficie, es importante pensar en cuánto va a durar y qué cuidados necesita con el tiempo.

El hormigón impreso es muy resistente y aguanta bien el paso del tiempo, el sol y la lluvia. Para mantenerlo en buen estado, solo hace falta limpiarlo de vez en cuando y aplicar un sellador cada pocos años. Ese sellador protege el color y la superficie, y no cuesta mucho.

Las baldosas también son duraderas, pero tienen más riesgo de romperse o soltarse con el tiempo, sobre todo si no se han colocado bien o si el suelo se mueve. Además, las juntas pueden ensuciarse y necesitan limpieza más frecuente. Si se rompe una baldosa, hay que cambiarla, y eso puede ser más complicado.

¿Qué opción es más barata en total?

Si sumamos todo, el precio del material, la instalación y el mantenimiento, el hormigón impreso suele ser más barato que la baldosa.

El hormigón impreso cuesta entre 19 y 30 euros por metro cuadrado, incluyendo la aplicación. Además, no necesita mucha mano de obra ni mantenimiento complicado, lo que ayuda a mantener bajo el gasto total con el tiempo.

La baldosa, por otro lado, cuesta entre 28 y 60 euros por metro cuadrado, dependiendo del tipo. A esto se le suma el coste de instalación, que es más alto porque el trabajo es más lento y detallado. También hay que contar con posibles reparaciones o cambios de piezas en el futuro.

En la mayoría de los casos, el hormigón impreso es la opción más económica por metro cuadrado, tanto al principio como a largo plazo.

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